21.11.12

Ramekins de batata, feta y coco



Si os cuento que no había comprado ni, por supuesto, cocinado batata jamás en mi vida ¿os lo creeríais?

Pues así es.  Cierto ciertísimo.  Bueno, ahora ya no lo es porque para preparar este plato tuve que hacerlo, claro está, pero esta ha sido la primera vez y no creo que sea la última ya que me ha gustado muchísimo su sabor.

El caso es que me resistía a comer batata porque siempre he pensado que no me gustaba.  No sólo lo pensaba, estaba convencida de que no me gustaba.  Pero no me sentía así simplemente porque si.  No señor.  Esto tiene una explicación.  En una ocasión hace muchos años, durante mi niñez, mi madre preparó batata asada para cenar y a mi, que no he sido mala comedora jamás, aquello no me gustó nada de nada.  La textura me pareció desagradable y el sabor ya ni os cuento.  Recuerdo aquel momento como si hubiera sido ayer y tanto rechazo me causó el sabor y la textura de aquella batata que, durante años, he vivido con la convicción de que no me gustaba la batata.

Hasta hace bien poco que me animé a probarla de nuevo para quitarme ese mal recuerdo de encima.  Siempre ando recalcando la importancia que tiene comer de todo, lo necesario que es insistir con platos que, de primeras, no nos hacen demasiada gracia porque el tiempo y la insistencia terminan por acostumbrar nuestros paladares a todo sabor y el gusto se educa.  Pues tenía que aplicarme el cuento y predicar con el ejemplo.  Así que eso hice y menuda sorpresa me llevé.  Me gustó tanto que, desde aquel día, la he comprado en varias ocasiones y disfrutado otras tantas.

Una de las preparaciones en las que la he usado ha sido estos ramekins de batata, feta y coco.  Perfectos para abrir boca como entrante de una comida o como cena ligera acompañados de una ensalada verde.  De una suavidad increíble, tanto por su textura como por su sabor, si te gusta la batata no te defraudarán.

¿Los probamos juntos?

Necesitamos (para unos 8-10 ramekins)
  • 3 batatas (o boniatos), peladas y troceadas
  • 150 grs de queso feta, desmigado
  • 2 yemas de huevo
  • 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 400 ml de leche de coco (1 lata o brick)
  • 2 claras de huevo montadas a punto de nieve
  • Sal

Preparación

Cocemos las batatas al vapor durante 15-20 minutos o hasta que estén blandas.  Podemos también asarlas al horno, hervirlas o cocinarlas en el microondas.

Una vez cocinada la batata, la aplastamos con un tenedor hasta que no queden trozos.

Añadimos las yemas de huevo y el queso feta al puré de batata.  Removemos hasta obtener una mezcla homogénea.


Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Preparamos una bechamel con la leche de coco.  Para ello calentamos el aceite en una sartén, añadimos la harina y removemos bien durante un minuto, con cuidado de que no se queme la harina.  Retiramos la sartén del fuego y dejamos templar antes de comenzar a agregar la leche de coco (unos 5 minutos bastarán).  Este es mi truco para evitar que se formen grumos.

Cuando agregemos la leche de coco, removemos bien y ponemos la sartén nuevamente sobre el fuego.  Cocinamos a fuego moderado, removiendo constantemente, durante 10-15 minutos o hasta que espese.  Salamos ligeramente.

Agregamos la bechamel a la mezcla de la batata y mezclamos bien.

Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la mezcla anterior, con mucho cuidado y movimientos envolventes (de abajo a arriba), hasta que obtengamos una masa homogénea.  Ajustamos el punto de sal.


Engrasamos los ramekins y repartimos la mezcla entre ellos.  Los podemos llenar hasta arriba ya que, aunque la mezcla aumenta ligeramente de volumen con el horneado, es lo suficientemente espesa como para no desbordarse.  Yo no lo hice, como se aprecia en las fotos, por miedo a que la mezcla se saliera de los recipientes pero no fue el caso.

Colocamos los ramekins sobre una bandeja y los introducimos en el horno durante 25-30 minutos o hasta que la superficie adquiera un color dorado.

Servimos inmediatamente.

35 comentarios :

  1. Pues si te digo que nunca he probado la batata?, tengo que remediarlo porque se ve una receta muy rica, bicos

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  2. Pues a mí la batata (boniato en mi casa) me encanta, aunque no he experimentado nunca con ella, y simplemente la aso envuelta en aluminio y tomada con azúcar o en compota es una delicia, pero no me la imagino así en salado mezclada con queso y coco... ya me has dejado pensando para todo el dia, lo sabes no? esos ramekines tienen una pinta mortal (y pensar que los mios los he usado una sola vez!), bueno voy a volver a leerla, que me termine de convencer para hacerla.
    Por cierto, viste mi entrada de ayer?
    Besitos guapa!

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  3. Carmen, qué ricos!
    Tienen que quedar como suflés, con el toque dulce y salado, me encanta!
    Eso para les fiestas es original y sabroso, genial.
    Un besito,
    Aurélie

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  4. A mi lo que me ha pasado siempre con la batata es que la he comido o cocida o asada, dulce. Y jamás me dió por experimentar de otra manera, pero se ve que hoy la blogosfera queréis que lo pruebe también en otras recetas porque llevo toda la mañana viendo cómo la cocináis y son realmente tentadoras las recetas.
    Esta me parece espectacular, qué pinta tiene tan rica y que bien presentada.

    Besotes

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  5. Chicas creo que la batata no es lo mismo que el boniato................me habéis liado un poco, la batata es la blanca? y el boniato el naranja?, creo que yo he comido boniato asado en la chimenea de mi suegra y esta rico, la batata no la he probado, pero como dice Carmen no hay que cerrarse a nuevos sabores y posibilidades culinarias y estos remekins se ven con muy buena pinta.

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  6. La diferencia entre el boniato y la batata: El boniato es el marrón por fuera y blanco por dentro, está menos dulce que la batata que por fuera es roja y más naranja por dentro. Yo he tomado mucho boniato pero en dulce, En Valencia se utiliza mucho, en especial asado y cocinado como dulce de relleno de unos pastelitos de Navidad.
    La batata está más dulce y la he comido menos, pero incluso sin azúcar se nota la diferencia con el boniato.
    Me alegra tu reconciliación con la batata y gracias por la receta que tiene muy buena pinta de estar muy rica.
    A ver si hago el dulce de boniato y lo publico para que veáis lo rico y lo facilito que es de hacer.
    Un besito

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  7. Yo nunca le eh probado, pero tendre que animarme tarde o temprano, porque tu receta tiene una pinta estupenda.
    Un beso.



    http://lacocinademispadres.blogspot.com.es/

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  8. Pues a mí me pasa justo lo contrario. De pequeña era un incordio para comer (mi familia me lo recuerda siempre que puede) pero la batata era algo que sí que me ha gustado siempre. Esta receta no la he probado y me parece exótica y deliciosa así que me la apunto.
    Un besito desde Las Palmas.

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  9. Yo no he comido batata nunca, lo confieso, ni batata ni boniato ni nada de eso y es verdad que viendo ahora tantas recetas con éstos productos por la web se me abre la curiosidad.

    Desde luego que tiene una pinta estupenda ésta receta

    Besos

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  10. Otra pecadora que no ha comprado, comido ni cocinado nunca batata o boniato...tendré que lanzarme no? viendo tus fotos, no me queda ninguna duda de que estoy tardando!! jj

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  11. De pequeña las ponían en casa muchas noches como postre, asadas en el horno y después partidas en rodajas con azúcar y canela. A mí siempre me gustaron.
    Te dejo una receta muy navideña, por si te animas, ya que le has pillado el truco a esto de comer batatas.
    http://elcuadernoderecetas.blogspot.com.es/2011/12/truchas-de-batata-y-de-cabello-de-angel.html
    Esta receta tuya, no ha había oído nunca, la combinación de sabores tiene que ser una delicia al paladar.
    Besotes.

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  12. Carmen, yo al igual que tu, no he probado nunca la batata. Si la veo en libros y en blogs, pero por aquí no me coincidió de verla nunca. A mi también me pasa que a veces soy reacia a probar cosas y luego me encanta. Tiene muy buena pinta. Ahora a buscar la batata!! Un besiño.

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  13. Pues creo que somos muchas a haber tenido recuerdos malos con batata y después allí dejamos el tema hasta una edad más adulta. Y la verdad es que no sé porque le tenía manía porque me parece riquísima hoy y cocinada así, una delicia :o)
    Muy buena propuesta para seguir investigando este tema hehe
    Besos,
    Palmira

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  14. ¡Y yo que no las he probado nunca en mi vida!. En casa no se comían, y, después, tampoco sentí nunca curiosidad por probarla.
    Pero es una carencia que hay que subsanar, porque menudas cosas ricas se pueden preparar con ella. Como estos ramekins tuyos.
    Un besote, guapa.

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  15. Pues tienen que estar buenísimos Carmen, super suaves, un entrante estupendo.
    Yo hasta que vine a Murcia tampoco había probado el boniato y por aquí se usa mucho, está buenísimo.
    Tienes toda la razón, hay que animarse a probar de todo...No me gusta nada la gente adulta picajosa para comer, la veo ridiculísima, snob y un poquitín maleducada...Igual me paso, pero es así. En mi casa me enseñaron a comer absolutamente de todo y me alegro.

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  16. qué rico está esto....bsts

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  17. Que delicia, con lo poco que utilizo yo la batata, me encanta como te ha quedado
    Bss
    Patricia

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  18. HOLA CARMEN, CÓMO NOS PUEDEN MARCAR ESAS EXPERIENCIAS INFANTILES, POR SUERTE YO NO PASÉ POR ALGO ASÍ Y HE COMIDO BATATA DESDE QUE TENGO MEMORIA, DULCE, SALADA, COMO SEA ME ENCANTA. ESTOS RAMEKINS SON UNA BELLEZA, QUÉ BUENO QUE TE HAYAN HECHO RECONCILIARTE CON LA HUMILDE Y DULCE BATATA. BESITOS

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  19. A veces te queda en la memoria algún mal recuerdo de un sabor y te resistes a probarlo de nuevo. Pero ya veo que tu te has atrevido y además has repetido.
    Este receta me ha parecido riquísima, la combinación de ingredientes habrá dado como resultado unos deliciosos ramekins.
    Al final no puedo ir a la quedada, no sabes la rabia que me da. Se me han complicado mucho las cosas con el trabajo y me es imposible. En otra ocasión espero poder hacerlo.

    Besos,

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  20. Que suerte que volvieras a probarlos y que te gustasen. Ahora podemos disfrutar de esta maravillosa receta. A mi me gustan con lo cual lo tengo facilisimo para hacerla.
    Un beso

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  21. Me encanta la batata Carmen, asada está buenísima, con ese toque dulce y esa textura diferente, yo tengo unos chips de batata, te animo a prepararlos, están riquísimos.
    Desde luego esta receta me la anoto, esa mezcla de sabores no me la puedo perder.
    Besitos.

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  22. pues yo no he comido batata jamás jajaja no sabia ni lo que era, te parece grave no? a mi tambien jajajaa. Me lo apunto y la tengo que comprar. Un besin

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  23. HOla
    que nombre tan gracioso "ramekins" no lo había oído nunca, ahora no me puedo creer que no la usaras, a mi me encanta en el horno así sin nada, y a la plancha tb está muy ric, así que me alegro que ahora la disfrutes jeje
    besitos

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  24. Mi querida amiga, asi de esta forma no tiene mas remedio que estar rica la batata, no me extraña nada que ese recuerdo al pprobarla de esta forma ya no lo tengas, por cierto te iba avisar de que entraras a ver mi receta del desafio, cuando mi tu precioso comentario, para mi es un honor copiarte cualquiera de tus recetas, son recetas acertadas cien por cien. Mil besicos

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  25. Yo si que he comido batatas de pequeña. ¡Me encantaban!, eso sí, siempre asadas. Mi madre solía meter alguna en el horno en invierno, mientras se hacían el asado o los canelones (era para lo que mi madre más lo utilizaba). Las batatas luego nos la comiamos entre todas mientras esperabamos la hora de cenar. ¡Ayyyyy, que recuerdos!

    Bss

    Elena
    http://lacajitadenieveselena.blogspot.com.es/

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  26. Carmen, en casa gusta más el boniato que la patata. Este plato me encanta.
    Nani

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  27. Ahora dudo yo también si bata y boniato son lo mismo... por acá tenemos batata morada y batata blanca. ¿Quizá la morada -cuyo interior a decir verdad es amarillo- sea el boniato? En general, batata morada hay todo el año y la blanca es más difícil de conseguir. Esta última se usa mucho como guarnición de la bagna cauda.
    A mí me encanta la batata en cualquiera de sus formas. Creo que este plato viene a ser una especie de souflé, ¿verdad? Nunca la probé con leche de coco, pero me parece que la combinación debe ir muy bien.
    Saludos !

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  28. ¡Anda! Pues yo te creo. ¿Por qué no lo iba a hacer? Ahora, que vamos a hacer un juego: yo creo que tú nunca antes habías probado la batata si tú me crees que hasta ahora nunca la he probado yo. Te lo pongo fácil, ¿a qué sí? ¿A que me crees?

    Pues para mi, y hasta ahora, la batata ha pasado totalmente desapercibida para mi. Puede que ahora empiece a mirarla de otra manera, y pase por su lado y la mire de reojo, y vuelva a pasar, y la vuelva a mirar, hasta que al final me decida a comprar una y sacarle partido. Es como la calabaza, a la que yo solo empleaba para hacer cremitas, y ahora veo que tiene mucho partido, aunque en casa no tengo muchos seguidores en este tema, ya sabes ...

    Lo de la bechamel de coco me ha gustado, eh. Con lo que me gusta el coco también ... Aunque lo disfruto en la soledad; nadie me acompaña en casa en mi disfrute. :(

    Total: que veo muy resultones estos ramekines; con una mezcla de sabores muy atractivos. Y ese aspecto de soufflé invita a hundir una cuchara sin perder tiempo.

    Besos!!

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  29. Hola Carmen, se ve delicioso y muy vistoso.Muchos besos nos vemos.

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  30. Pues en mi tierra es muy normal en estas fechas hacer boniatos, y desde luego esta manera de utilizarlos es muy buena, asi que te copio la receta con tu permiso, un besito

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  31. Que deliciosa receta Carmen, además de original y bien presentada, imperdible, se va a consentidas!

    Besos.

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  32. Este plato seguro que me encantaría por todo lo que lleva, pero nunca lo he comido, pero le pondremos remedio! besote grande!

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  33. Carmennnn, de lo que te estabas perdiendo, a que sí? Yo he comido batatas toda mi vida, es de las cosas preferidas de mi madre, por lo que en casa se comía muy pero que muy a menudo. Hasta a los guisos de alubias le ponemos un trocito. Tu plato me recuerda a un postre que nos hacía mi abuelo paterno. Jalea de batata, con leche de coco, una delicia. Ahora, en salado también tiene que ser un vicio, con ese quesito feta, ahora que está de temporada si pillo un poco, tengo que inventar...porque seguro que a peque y a mí (al guiri-marido no creo) nos encantará...
    ¿qué tal la kedada? las ráfagas dicen que un éxito de asistencia. esperamos fotos :)
    feliz casi inicio de semana, guapetona!

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  34. Aquí la batata es muy tradicional, muchos de nuestros platos la lleva, como el sancocho, y aunque sola tampoco me gusta, acompañada sí que la puedo comer!! La batata amarilla es con la que hacemos nuestras truchas navideñas, que tengo publicadas por si quieres echarles un vistazo y si la consigues te animo a hacerlas, una delicia!!!
    Ya sabes que esta receta tal cual no la comeré, pero estoy segura que en casa les gustaría mucho!!!
    Besotes guapa!!!

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Gracias por tu comentario, me arranca la sonrisa :)