31.3.11

Terrina de merluza y tomate



Ayer me entró el gusanillo del "vaciado y consumo" de nevera, congelador, despensa, etc.  Cuando esto me pasa, decido utilizar todo lo que tenga en casa antes de hacer una nueva compra.  Normalmente coincide con cuando nos vamos a ir de vacaiones pero esta vez ha llegado así, sin avisar, como la primavera.  En épocas como esta una se vuelve creativa y termina preparando platos que no están escritos en ningún libro y con combinaciones insólitas de ingredientes.  La receta de hoy no es precisamente una de esas porque para preparar esta terrina de merluza y tomate tenía todo lo que necesitaba, pero es que ayer era mi primer día de "vaciado y consumo"...¡veremos con lo que me presento en un par de días!

Necesitamos
  • 300 grs de filetes de merluza conogelados
  • 3 huevos (L)
  • 2 cebollas
  • 1 lata pequeña de tomate entero pelado (390 grs)
  • 1 cucharada de azúcar
  • Sal

Preparación

Comenzamos pelando y picando las cebollas (no hace falta picar finamente ya que más adelante las trituraremos).  En una sartén, o cacerola, de base amplia las pochamos a fuego lento.  Tapamos la sartén, o cacerola, para que no se nos evapore su jugo y se cocinen más rápido. 

Cuando las cebollas estén transparentes, añañdimos el tomate (previamente triturado), la cucharada de azúcar y sofreimos durante 20-25 minutos manteniendo el fuego lento.  Añadimos los filetes de merluza (descongelados), tapamos y cocemos durante 5 minutos.

Pasamos esta mezcla a un recipiente hondo, añadimos los huevos y trituramos hasta que parezca un puré.  Salamos a nuestro gusto.

Precalentamos el horno a 175 ºC (arriba, abajo y turbo).

Engrasamos un recipiente alargado apto para horno y volcamos en él la mezcla.

Horneamos al baño maría durante 35-40 minutos (o hasta que pinchando con un palillo nos salga limpio).  Si vamos a consumirla en el momento, dejamos reposar la terrina durante 10-15 minutos antes de desmoldarla.  Podemos dejarla templar más tiempo si la vamos a tomar más tarde.

Esta terrina es un clásico en la cocina de mi familia.  Está rica de cualquier manera: caliente, fría, untada sobre pan crujiente, etc.  Es una forma diferente de comer pescado perfecta para esos días que nos apetece variar.  Riquísima con una verdura de acompañamiento.  ¡Anímate y disfrútala!

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, me arranca la sonrisa :)